Primeras impresiones manga: Endevi

Endevi | Kamome Shirahama | Milky Way Ediciones | seinen, comedia, sobrenatural | 1 tomo publicado (cerrada de 3 tomos)

Hace mucho tiempo que tenía pendiente la lectura de Endevi, de Kamome Shirahama. Así que ahora que tengo tiempo de sobras me he puesto a ello 🙂

El manga en sí es bastante simplón a nivel de historia. Básicamente trata de un ángel y un demonio que se llevan como el perro y el gato y constantemente están discutiendo y compitiendo por las almas de los pobres mortales que tienen que lidiar con estas dos. Más que la eterna lucha entre el Bien y el Mal trata en concreto de dos chicas jóvenes cuyas discusiones se centran el 85% en «me has birlado el pintalabios», «has cogido mi ropa sin permiso» o «no te metas en mi forma de trabajar».

Pese a lo mal que se llevan, tampoco es que sean archienemigas, ya que se aprecia también cierto afecto entre ellas. Su relación es como esa amistad de tantos años que a pesar de las peleas, las broncas y los intentos de obstaculizarse aún continúan.

Los capítulos son autoconclusivos y en cada uno vemos desfilar diferentes personajes a cual más pintoresco, tanto del cielo como del infierno que ayudarán (o al menos lo intentarán) a Eni y a Dewi en sus aventurillas por encontrar a la madre de un bebé perdido, a recuperar la salud de la madre de una niña, a ir de compras por París o incluso a crear desde la nada unos baños termales. Cada situación es más rocambolesca que la anterior, y por si fuera poco un humano inspector de policía que oculta el secreto de su verdadera identidad hará todo lo posible por atrapar a Dewi, quien cree que es la responsable de las cosas extrañas que están pasando últimamente en el mundo humano.

Me ha parecido una locura y una ida de olla bastante divertida. Y aunque utiliza el típico cliché del angelito bondadoso y de la demonio malota, la mangaka le da un toque grotesco con las aventuras y los líos que se meten las protagonistas. Algunas muy absurdas pero divertidas que te dejan con cara de alucine y te hace soltar unas cuantas carcajadas.

En lo personal, no es el tipo de humor que a mí me gusta pero es un manga entretenido que para estos días difíciles de pandemia sin duda ameniza un poco la situación de confinamiento. Además, lo que le gana por completo a este manga es el maravilloso y espectacular dibujo de Kamome Shirahama, que ya nos tiene el kokoro robado con Atelier of Witch Hat. Ya solo por eso merece la pena leerlo.